Un grupo de científicos italianos ha descubierto el proceso por el cual
el colesterol se acumula en los vasos sanguíneos, y ha comprobado que
los antioxidantes que se encuentran en la vitamina E pueden contribuir a
su desbloqueo.
El equipo de doce expertos del Policlínico Umberto I de Roma ha
trabajado en este asuntos durante cuatro años, y ha suministrado a una
serie de pacientes diversas dosis de vitamina E, que han permitido no sólo
impedir que las grasas circulen en la sangre, sino también reabsorber
la que estaba ya presente.
Ese colesterol que se acumula en los vasos sanguíneos es en muchas
ocasiones la causa de una obstrucción que provoca infartos e ictus
cerebrales.
En Italia mueren cada año de infarto 90.000 personas, y otras 300.000
deben ser internadas en hospitales por la misma causa, mientras que el
ictus golpea a 150.000 pacientes y causa 30.000 muertes.
El director del equipo investigador, el doctor Francesco Violi, ha
asegurado a la prensa que este descubrimiento abre la puerta al uso de
antioxidantes en la lucha contra el infarto de miocardio, y ha explicado
cómo se ha desarrollado el estudio.
El proceso de acumulación de colesterol se ha identificado gracias a la
inyección de determinadas proteínas, previamente marcadas con
sustancias radiactivas, en pacientes afectados por el ictus cerebral que
esperaban ser operados en la carótida para reactivar las arterias ocluídas.
Esas sustancias radiactivas trasladaron el colesterol en las células e
hicieron posible su seguimiento.
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Durante la operación, los cirujanos extrajeron una parte de la arteria
obstruída y notaron que las proteínas inyectadas se habían oxidado y
provocaban una acumulación de colesterol.
Con esa premisa, los científicos comenzaron a suministrar durante
semanas, a los pacientes que se prestaron al experimento, dosis de 900
miligramos al día de una sustancia antioxidante presente en la vitamina
E, para ver si era posible desbloquear el proceso que determina la mala
circulación de la sangre en las arterias.
El resultado ha sido la desaparición completa de la acumulación de
grasas del colesterol en las arterias, según Fracesco Viola.
Al margen del descubrimiento en sí, los científicos creen que esta
experiencia refrenda la validez de la llamada dieta mediterránea, ya
que la vitamina E está presente en el aceite de oliva.
Además, alimentos ricos en sustancias antioxidantes son el tomate, el
vino tinto, el té, la fruta y la verdura fresca, que también las
aportan a través de la vitamina C que contienen.
Respecto al vino tinto, Viola afirmó que "en esa bebida hay
potentes antioxidantes que, en el futuro, podrían ser sintetizados químicamente
para llegar no sólo a productos útiles para la prevención, sino también
a terapias indicadas para patologías crónicas".
El director del equipo aseguró que "este descubrimiento mejorará
la calidad y esperanza de vida de las personas", y confirmó que
continuará la investigación, respecto a la cual no quiso dar más
datos, y se limitó a decir que se desarrollará en Roma con una
veintena de sujetos sanos. EFE
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