| Los
trastornos de ansiedad son todavía mal entendidos por el público
y los médicos. Se presentan en el 3% de la población general
al año y 5% de las personas tienen un episodio de ansiedad
durante sus vidas. Por lo general se puede iniciar durante el
período de la adolescencia o edad adulta temprana, pero es más
común en adultos que en niños.
Casi todas las personas
experimentan ansiedad en sus vidas, por lo general en forma
temporal y ligado a eventos como conflictos familiares o del
trabajo, problemas financieros y muchos otros. Cuando el evento
se resuelve, los problemas de ansiedad se van con ello.
La ansiedad o ataques
de ansiedad pueden presentarse con síntomas leves o severos
(que inmovilizan al paciente como las fobias a animales, a las
alturas o ataques de pánico). Pueden presentar en el paciente
sin una causa aparente, con preocupación o inquietud presente
(mas días que los días normales) por más de 6 meses.
La persona puede
presentar inquietud, problemas para concentrarse, insomnio,
rechinar los dientes al dormir, irritabilidad y aumento o
disminución del apetito. Todos presentamos estos síntomas en
algún momento, lo importante para realizar el diagnóstico es
la severidad con que se presentan y la persistencia de los
mismos.
Los pacientes con
ansiedad también pueden presentar síntomas físicos como
fatiga crónica, palpitaciones, falta de aire, dolor en el
pecho, boca seca, sudor excesivo, mareos, falta de apetito
sexual, tensión en los múscu los del cuello y espalda. y
desordenes del aparato digestivo (náusea, diarrea), solo para
nombrar unos pocos.
La experiencia de los médicos
expertos en este padecimiento anota que la mayoría de estos
pacientes asistirán al médico por primera vez, aquejando síntomas
físicos (no síntomas psicológicos) ya que no reconocen la
ansiedad como problema y el diagnóstico es más difícil para
el médico general.
Para el diagnóstico,
el médico realizará el examen físico completo, incluyendo la
historia médica y familiar y exámenes especiales para
descartar enfermedades que pueden ser la causa de ansiedad como
el hipertiroidismo (excesivo funcionamiento de la tiroides),
hipoglucemia (bajo azúcar en sangre), abuso de cafeína
(bebidas de cola, te, café y chocolate), hipocalcemia o
hipercalcemia (poco o mucho calcio en sangre), enfermedad del
corazón (coronariopatía, arritmias) y otras enfermedades físicas
y mentales. |
Si
no hay causa física aparente, se le recomienda al paciente
suspender el consumo de café, alcohol, cigarrillo o drogas. Se
le puede ofrecer tratamiento de modificación del
comportamiento, educación sobre el padecimiento, psicoterapia y
medicamentos farmacéuticos como antidepresivos (imipramine y
venlafaxine) y benzodiazepinas (lorazepam, diazepam, alprazolam,
and clonazepam). Sin embargo, estos farmacéuticos no se
recomiendan en pacientes que tengan que ser tratados a largo
plazo, por los efectos secundarios, problemas de dependencia y
disfunción sexual.
Para los individuos que
presentan desordenes menores de ansiedad, el manejo del estrés
con ejercicios de relajación controlada (casetes), meditación
o yoga es de gran ayuda. El ejercicio aeróbico moderado como la
caminata, bicicleta o natación por espacio de 30 minutos 2 a 3
veces por semana es muy importante en el tratamiento de estos
pacientes.
Una dieta rica en
calcio, fósforo, magnesio y potasio es esencial, ya que estas
sustancias son depletadas del organismo por la presencia del
estrés.
Alimentos ricos en
estos minerales son los aguacates, bróculi, bananos (plátanos),
levadura de cerveza, arroz integral, albaricoques (fruta seca),
vegetales de hoja verde, productos de soya, pescado (salmón),
cereales de grano entero y yogur.
La hierba kava Kava en
cápsulas o en extracto promueve la relajación y los ataques de
ansiedad de una forma natural. La aromaterapia recomienda el
aceite esencial de lavanda, manzanilla o jazmín, poniendo unas
gotas en un pañuelo para llevar consigo durante el día para
inhalar, en el agua del baño antes de acostarse o poner unas
gotas de esos aceites en la funda de la almohada antes de
dormir.
Por los síntomas y
signos enumerados en los párrafos anteriores, es importante que
el paciente con ansiedad o ataques de ansiedad, entienda el
padecimiento y busque ayuda profesional para buscar el
tratamiento adecuado dependiendo del caso. La ansiedad puede
causar problemas serios en la vida diaria del paciente si no es
tratada adecuadamente.
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