| Padece
Usted de Alergia
por la Dra. Silvia Jimenez Las alergias son comunes en países industrializados ya que muchas de ellas son desencadenadas por polución ambiental, químicos y pesticidas, así como también por alimentos procesados. Se estima que aproximadamente del 30 a 40% de la población americana es afectada por algún tipo de alergia. La reacción alérgica es la respuesta del organismo a la repetida entrada de una proteína extraña, o un compuesto sintético (antígeno) y pueden dar inicio en cualquier época de nuestra vida. Nuestro cuerpo esta capacitado para hacer frente a estos alergenos, pero si tenemos otros factores agregados como mala nutrición, fatiga, stress o infecciones, el sistema inmune no es capaz de defender al organismo y se producirá la reacción alérgica como respuesta. Como las personas, las alergias se pueden presentar en una infinita variedad, pero las podemos agrupar en tres grandes categorías: alergias por contacto, alergias por alimentos y alergias por inhalación. Las alergias pueden también ser debidas a defectos genéticos que hacen incompatibles ciertas sustancias con nuestro organismo. Las alergias por inhalación más frecuentes son producidas por el polvo doméstico, polen, moho y descamación de la piel de animales. Las alergias por alimentos es común que se inicien en la infancia, ya que el niño es expuesto a proteínas extrañas (como la proteína de la leche de vaca), cuando aún su sistema inmune no esta completamente maduro. El organismo necesita de todos los nutrientes esenciales para tener una buena respuesta del sistema inmune ( 20 minerales, 13 vitaminas, 8 amino ácidos, 2 ácidos grasos esenciales, 8 sacaridos). Tendrán que obtenerse con la alimentación, ya que el cuerpo no los fabrica, o agregar suplementos nutricionales. El 60% de la población norteameriacana obtiene menos de la cantidad recomendada de uno o más de los nutrientes esenciales (vitaminas-minerales-amino ácidos-ácidos grasos esenciales, saceridos). Así que si continuamos analizando las alergias en este contexto, encontraremos muchos casos debidos a estados de sub-nutrición. El sistema inmune es alertado de substancias extrañas, usualmente después de haber sido expuesto a la misma substancia un determinado número de veces. Construye un ejército de defensa contra el determinado alergeno (sustancia extraña) que puede ser polvo, polen, moho, químicos, alimentos, polución ambiental. Al haber una nueva exposición al mismo alergeno, se producirá la reacción alérgica, que se manifestará de diferentes formas: a) Fiebre de heno y Rinitis Alérgica. Sera desencadenada por lo general por el polen de las flores, pelo de animales o polvo doméstico. El paciente presentará estornudos, secreción nasal abundante (transparente por lo general), prurito (picazón) de los ojos y en casos más severos, asma. b) Urticaria.El paciente presentará ampollas y erupciones en la piel, que pueden ser producidas por alimentos, productos químicos o alguna otra sustancia al contacto con la piel. c) Intolerancia a alimentos. Entre los alergenos más comunes encontramos los productos lácteos (leche de vaca, quesos), el trigo, gluten y la carne roja. Se pueden presentar como problemas digestivos, dolor de articulaciones y problemas respiratorios. Las infecciones vaginales persistentes (cándida), muchas veces son debidas a estados de alergia. Podemos ayudar al sistema inmune a combatir las alergias con una buena nutrición y también suplementos que ayudaren a mejorar la digestión y minimizar la absorción de proteínas no digeridas que serán el gatillo de la reacción alérgica. Para algunos pacientes será necesario suspender el tipo de alimento que se sospecha está produciendo la alergia, como por ejemplo productos lácteos. Después de algunas semanas se empezará la introducción del mismo alimento de nuevo, anotando cualquier cambio o reacción alérgica. De este modo se logrará identificar el alergeno con toda seguridad. Otras personas tendrán que recurrir a las pruebas de laboratorio para hacer el diagnóstico. Como la prueba intradérmica, prueba de las mucosas, prueba del parche, en donde se aplican alergenos de diferentes maneras y se mide la respuesta para realizar el diagnóstico. También se pueden realizar las pruebas sanguíneas como la determinación de la concentración de inmunoglobulinas E y G y otros más. Lo más importante para el paciente alérgico es tratar de identificar cual es la causa de su alergia, para buscar el tratamiento indicado a cada caso. Existen en el mercado un sinnúmero de tratamientos naturales con hierbas y suplementos que dan excelentes resultados, pero aplicados con una buena orientación diagnóstica
|