Nutrición para las futuras madresPor Dr.Jorge Miranda MassariDr.Michael González
Numerosos factores interactúan para
determinar el progreso y resultado de un embarazo. El estado nutricional
de la mujer determina su salud integral especialmente su fertilidad, el
progreso de su embarazo, el parto, la recuperación y la lactancia. El
estado nutricional de la madre también es un factor determinante en el
peso del bebé al nacer. Esto es importante porque el peso bajo del
neonato está asociado a la mortalidad infantil.
La importancia de la nutrición durante el periodo de embarazo está
basada en el hecho de que todo lo que consuma la madre va a determinar la
salud e influenciar la formación de su criatura. Contrario a lo que comúnmente
se cree, la cantidad de alimento no es lo más importante. De hecho una
mujer embarazada tan sólo necesita aproximadamente 300 calorías
adicionales (por ejemplo, un yogur de ocho onzas y medio guineo) por día
para satisfacer la demanda de la criatura. De manera que lo más
importante es la calidad de la alimentación más que la cantidad.
Una de las preocupaciones que tienen muchas futuras madres es la
ganancia de peso. Cuántas libras se deben ganar y cuán perjudicial
pueden ser. Existen unos parámetros que sirven de guía para determinar
cuánto aumento de peso es ideal para cada mujer embarazada. Por ejemplo,
si entra al embarazo en un peso saludable, se sugiere que aumente
alrededor de unas 25 libras. Solamente de dos a cuatro libras en el primer
trimestre y el resto es añadido a un ritmo de aproximadamente una libra
por semana. Para madres que están bajo su peso ideal, es importante
aumentar de 30 a 40 libras por lo menos. Para casos en los cuales la
futura madre está sobrepeso, se recomienda un aumento de 15 a 20 libras.
El aumento de peso en las primeras doce semanas de embarazo es
relativamente pequeño. La futura madre no debe preocuparse si no siente
mucho apetito en esta etapa. Cuando las náuseas se calmen, entonces es
tiempo para empezar a aumentar en peso. Hay varios nutrientes que son
cruciales para el desarrollo del feto. La increíble demanda que hay sobre
la madre durante un embarazo requiere de nutrientes importantes obtenidos
tanto por la alimentación como por suplementos.
Los macronutrientes son aquellos que se requieren en mayores cantidades,
ya que son esenciales para nuestro desarrollo y bienestar, estos son los
hidratos de carbono (carbohidratos), los lípidos, y las proteínas. Se
recomienda un aumento en proteínas para los tejidos, incluyendo la
placenta, también para la sangre de la madre y del bebé. La Academia
Nacional de Ciencias sugiere más o menos 74 gramos de proteína diarias,
los cuales se obtienen en tres buenas porciones diarias de alimentos tales
como: tofú, leche, habichuelas, pollo, pescado, carne o huevos. Los
hidratos de carbono que deben consumirse son los complejos (pastas, pan y
arroz integrales). Estos tienen un índice glucémico más bajo que las
harinas no integrales y azucares simples (azúcar de mesa y dulces) lo que
implica una menor estimulación de la liberación de insulina. Cuando se
estimula continuamente la liberación de insulina se puede desarrollar
resistencia a la insulina lo cual es provoca diabetes tipo 2.
Otro tipo de hidrato de carbono lo son la fibra dietética. La fibra
dietética promueve el movimiento intestinal, lo cual protege contra el
estreñimiento. La mujer embarazada debe aumentar la fibra dietética, ya
que durante el embarazo tiende a desarrollarse estreñimiento y
hemorroides. Se recomienda una cantidad de fibra dietaria entre 25 a 30
gramos (frutas, vegetales, granos integrales).
En relación a las grasas, se debe minimizar el consumo de grasa de
origen animal y las margarinas. Estas últimas se conocen como ácidos
grasos trans (aceites parcialmente hidrogenados), los cuales son muy dañinos
al sistema cardiovascular. Las mejores grasas son el aceite de oliva, el
de la semillas de lino y el del pescado. Estos últimos dos (semillas de
lino y el del pescado) son ácidos grasos omega-3 y se pueden consumir en
forma de cápsula como suplemento. Los ácidos grasos omega-3 tienen una
función importante en el sistema nervioso y son necesarios para el
desarrollo cerebral del feto.
Con relación a los micronutrientes (nutrientes requeridos en
cantidades más bajas) el calcio, es un mineral necesario para la formación
de huesos del feto y para preservar la dureza de los huesos de la madre.
El calcio es sumamente importante durante los últimos tres meses, cuando
los huesos del feto se están formando. Si la alimentación de la madre no
suple el calcio suficiente, el feto utiliza el de la madre y la deja
carente de este mineral. Las fuentes de calcio en la alimentación
incluyen la leche, el yogur, el brécol y las sardinas, entre otros.
Otros minerales como el hierro se pueden obtener de un suplemento
prenatal (multivitaminas y minerales). El hierro es más necesitado
durante los últimos tres meses porque el feto lo acumula para su uso
después de nacido. Debido a que el volumen total de sangre es mayor, se
necesita hierro para transportar el oxígeno en la sangre. El ácido fólico
es una vitamina B necesaria para una óptima división celular. El ácido
fólico puede ayudar a prevenir defectos en el cerebro y la espina dorsal
del feto. Se recomienda el consumo de cuatrocientos microgramos diarios de
ácido fólico por lo menos un mes antes de caer embarazada, ya que muchos
defectos se desarrollan en el primer mes después de concebido el bebé.
La mejor forma para asegurar de que esta vitamina sea obtenida es el uso
de un suplemento. También se puede obtener en el jugo de china (naranja),
espinacas y legumbres. Se recomienda tomar al menos de seis a ocho vasos
de agua diarios debido al aumento en volumen de sangre.
El periodo de embarazo usualmente está acompañado de quejas
digestivas tales como las náuseas, la acidez y el estreñimiento. Aquí
hay varias sugerencias que se pueden hacer para aliviar estos problemas.
· Para las náuseas y la acidez, es mejor comer varias veces en
porciones pequeñas que comer tres grandes comidas al día.
· Tomar líquidos separado de los sólidos.
· Evitar comidas grasosas y muy condimentadas.
· Para prevenir el estreñimiento, se recomienda tomar muchos líquidos,
comer alimentos con fibras y tomar jugo de ciruela que ayuda a estimular
el sistema digestivo.
Se debe considerar lo siguiente durante el periodo de embarazo:
· No se debe consumir tiburón, pez espada, atún para evitar exposición
a metales tóxicos (mercurio, cadmio, plomo).
· Evitar los peces de agua dulce, ya que están más propensos a estar
contaminados con pesticidas y carcinógenos.
· No se debe tomar mucha cafeína (café, colas), porque altera el
sistema nervioso.
· Por último, se debe evitar el consumo de alcohol, ya que puede
causar defectos tales como, la retardación mental, hiperactividad y
deformidades.
En fin, lo más importante es que la madre entienda el impacto fisiológico
que tiene el feto en su cuerpo y atienda dichas necesidades con una buena
alimentación y uso de suplementos.
Los autores pertenecen a la Junta Médica del Recinto de Ciencias Médicas
de la Universidad de Puerto Rico. |