La Magia de la Rosa 

por JAIME RIVERA LEHMAN

“Cuando amo pienso en una Rosa..tan fragil, tan aromática, tan perfecta. No sé si está la Rosa entre espinas, o las espinas entre  Rosas.. lo que sé es que es bella, sanadora y única…como tú.”

La Rosa ha capturado la imaginación de todas la civilaciones y esta no es una excepción. Hay algo en esa flor que magnetiza, atrae y nos mueve a la meditación y al pensamiento profundo. Para las escuelas iniciáticas de la antiguedad la Rosa significaba el alma de los seres humanos, que como un capullo poco a poco se abre regalando al mundo su aroma, su forma, su color y su paz.

En la edad media, se llegó a unir la astrología con la botánica e inclusive personas como Nicholas Culpeper y Paracelsus llegaron al punto de asegurar que la administración de las medicinas (fitoterapia) tenía consideraciones astrológicas. A manera de ejemplo,  aseguraban ellos que una persona cuyo signo solar era Sagitario, tenía un planeta regente Jupiter, que gobernaba el Hígado y cuya flor sanadora era la Rosa roja.

El lenguaje de las flores se popularizó en el siglo XVI. En el 1597 el escritor Gerard declaró, y cito: “ Por su belleza, variedad de colores y exquisita forma, traen a la mente recuerdos de honestidad y toda clase de virtudes.”  Si regalaban una Rosa roja significaba – “Te amo”. Una Rosa blanca significaba – “No te amo – siento cariño”. Una Rosa amarilla significaba   - “Amo a otra persona”.

Pero aparte de la mística de la Rosa está la parte sanadora de la planta. Los pétalos de la Rosa color rojo contienen más coercitina (tanino) y por ese motivo son más astringentes, tónicas y reconstituyentes sus infusiones.

La fórmula de la infusión sería ½ litro de agua y 5 gms de pétalos. Se calientan hasta que hiervan y se toman cuatro tacitas diarias. Se utiliza en supuraciones crónicas de mucosas, los catarros, las hemorragias pasivas y la oftalmia.

Por ejemplo, las hojas y las flores hervidas en vino tinto con un poco de canela se usa contra la diarrea crónica y aguda ya que el cocimiento es anti-diarréico y astringente. También se mezclan con miel para hacer jarabes. Es considerada antiescorbútica ya que su composición química incluye vitamina C. Se indica que el té de hojas de Rosa tiene propiedades diuréticas y que comiendo su fruto en grandes cantidades ayuda a expulsar la lombriz solitaria.

 

Como ven, la Rosa no solamente sirve para la fabricación de cosméticos, si no, en el mantenimiento de la salud. Y que les parece si les digo que se puede hacer una mermelada de Rosas:

Se ponen los pétalos de Rosa en agua con limón y se calienta hasta que se ablanden. Se cuela por un pasador, se escurre y se majan los pétalos en un mortero. Se añade igual peso de gelatina de miel y se vierten en un jarabe denso. Después de hervir un poco se retira del fuego y se coloca en vasitos de vidrio. Puede añadirse un poco de carmín y reforzarlo con 2 gotas de esencia de Rosas. Buen provecho.

  Y si desean una receta simple para hacer vino de Rosas aquí esta:

 3 oz de pétalos de Rosa                                ½ libra de pasas

1 oz de perejil                                               3 lb de azucar negra

1 oz de menta                                              1 oz de levadura

jugo de 3 limones y una naranja                     Un poco de gengibre

1 galón de agua                                            1 taza de vodka

 

Luego de la fermentación se le añade la taza de vodka. Salud.

 El autor Jaime Rivera Lehman es Licenciado en Naturopatía con oficina en San Juan, Puerto Rico y ostenta el título de Doctor en Naturopatía en Washington D.C. E-mail: vitality@caribe.net