El embarazo y sus mitos: no crea todo lo que oye sobre su estado



A pesar de ser uno de los hechos más naturales y corrientes en la vida de cualquier mujer, el embarazo y los nueve meses de gestación han dado lugar a la proliferación de cientos de mitos y creencias populares que muchas veces están demasiado alejadas de la realidad.

Seguramente ha oído cosas como que si toma mucho café su hijo nacerá con alguna mancha en la piel o que la forma y tamaño de su vientre tiene que ver con el sexo del bebé que lleva dentro. La Dra. Joanne Stone, ginecóloga y obstetra y autora del libro 'Pregnancy for Dummies', nos cuenta toda la verdad sobre los mitos más famosos que se crean en torno al embarazo.

  • Si tiene demasiada acidez su hijo nacerá con la cabeza llena de pelos: simplemente no es verdad
  • Si la embarazada ve algo horrible su niño será feo al nacer: absolutamente alejado de la realidad. No existen los recién nacidos feos
  • Quien le niegue un antojo a la embarazada tendrá manchas en su nariz: más de una persona hubiera resultado marcada de por vida si esto fuera verdad
  • El sexo apasionado adelanta el parto: no es cierto, pero si quiere intentarlo puede hacerlo. No daña en absoluto a su bebé y la pareja tiene un momento de intimidad muy profundo antes de que nazca el niño
  • El parto se produce cuando hay luna llena: aunque los hospitales afirman que esto es verdad no existe ninguna información científica que lo pruebe
  • Comer alimentos picantes inducen el trabajo de parto: no tiene ningún basamento, y al igual que el sexo apasionado no hace daño, aunque puede provocar más acidez a la embarazada
  • Si la embarazada duerme de día el niño nace con los párpados abultados: esto es resultado del paso por el canal vaginal y el bebé se normalizará a los pocos días de nacido
  • Hay que comer por dos: atención a esta creencia que apoyan nuestras madres y abuelitas. Hay que comer sano pero no en exceso
  • Si su mamá tuvo un parto difícil el suyo también lo será: muy erróneo. Los partos dependen de muchísimos factores y no es una condición hereditaria

 

por CYNTHIA ZAK
SALUD.COM