Administración de antioxidantes en la prevención de la enfermedad coronaria: ¿Cuándo, Cuánto y A quién?
Revisión de los estudios epidemiológicos

El grado de citotoxicidad de la oLDL está relacionado con su cantidad de peróxidos y otros productos tóxicos como el malondialdehido

Hipótesis de la modificación oxidativa de la LDL en la arteriosclerosis
    La noción de que los antioxidantes pueden ser beneficiosos en la prevención de las patologías cardiovasculares, se sustenta en la llamada hipótesis de la modificación oxidativa de la LDL en la arteriosclerosis. En este proceso la LDL oxidada (oLDL) juega el papel principal: ante una lesión mínima o una alteración funcional de la pared endotelial, se produce una acumulación de moléculas de LDL en el espacio subendotelia, y una generación de radicales libres (RL) que oxidan los fosfolípidos y el colesterol –integrantes de la gran molécula de la LDL. Esta LDL moderadamente oxidada induce la expresión por parte del endotelio de una serie de factores que estimulan la adherencia, activación y penetración de los monocitos en el espacio subendotelial 1.
    La acumulación de monocitos aumenta el grado de oxidación de la LDL, transformándose en LDL altamente oxidada. Esta oLDL ha sufrido importantes modificaciones físicas y químicas, las que a su vez inducen propiedades biológicas en la molécula, tales como:

• fagocitosis por parte de los monocitos activados (macrófagos) que la reconocen a través de receptores específicos
• citotoxicidad, inhibición del factor de relajación endotelial u óxido nítrico (NO) y activación y generación de anticuerpos 2. El título de estos anticuerpos demostró ser un predictor independiente en la progresión de arteriosclerosis carotídea, de acuerdo a estudios epidemiológicos 3. El grado de citotoxicidad de la oLDL se halla en relación directa con su contenido de peróxidos y otros productos como el malondialdehido.

Argumentos que sustentan la hipótesis

• los anticuerpos contra la oLDL reaccionan con las lesiones arterioscleróticas, pero no con los segmentos arteriales normales 4
• la LDL obtenida de lesiones arterioscleróticas humanas se asemeja a la LDL que ha sido modificada por oxidación in vitro
• los pacientes con arteriosclerosis carotídea poseen niveles plasmáticos elevados de autoanticuerpos contra la oLDL 5
• las concentraciones plasmáticas de oLDL inmunoreactiva son mayores en aquellos pacientes que sufrieron un infarto agudo de miocardio (IAM).

Estudios epidemiológicos
    Existen numerosos estudios que han examinado en qué medida los antioxidantes pueden hacer variar en forma favorable la curva de enfermedad coronaria en una población. Los estudios no son siempre comparables debido a diferencias en sus diseños metodológicos. Para tratar de simplificar esta diversidad, aquí se los agrupa en cuatro tipos de estudios: retrospectivos, de corte o prevalencia, prospectivos y aleatorios doble ciego.

Estudios retrospectivos
    Los estudios retrospectivos (case control studies), son aquéllos en los que se hace el seguimiento de una determinada población a lo largo del tiempo, y, dentro del subgrupo que desarrolló el evento o fenómeno buscado (en este caso: angina de pecho o infarto de miocardio) se analizan en forma retrospectiva determinados aspectos clínicos o de laboratorio que presentaron en el primer contacto del protocolo o control inicial. El ejemplo más común de este tipo de estudio epidemiológico es aquél en el cual se enrola una población en un período de tiempo o período de recolección y a cuyos participantes se le extrae una muestra de plasma que es congelada y archivada. A cada uno de estos individuos se les hace un seguimiento o follow-up y a todos aquellos que desarrollaron el evento o fenómeno buscado, se les analizan determinados parámetros (en este caso los antioxidantes) en el plasma original, y se comparan los resultados con los de un número similar de individuos en quienes no se manifestó.

Estudios de corte o prevalencia
    En este tipo de estudios (cross-sectional studies), se enrola una población y se correlaciona un dato (ingesta de antioxidantes, o niveles plasmáticos de antioxidantes) con el evento a investigar. No existe evolución en el tiempo.
    En la Tabla 1 se resumen estos estudios de corte o prevalencia.

Tabla 1. Correlación entre niveles plasmáticos de antioxidantes y riesgo de EC. Estudios de corte o prevalencia

Estudio Participantes Métodos Resultados (correlación inversa)
WHO/MONICA 6 1.652 adultos Niveles en plasma de VE entre muerte por EC y VE
University of Edinburgh 7 110 casos de EC
394 controles
Niveles en plasma de VE, VC y BC entre EC y VE
ARIC 8 4000 adultos
(45-65 años)
Espesor de la pared carotídea por Doppler Ingesta de AOX entre VC y espesor de pared carotídea VE y espesor de pared carotídea solamente en mujeres
Lituania y Suecia 9, 210 adultos Niveles en plasma de licopeno, alfa-tocoferol, VE y lag-phase entre BC, licopeno, alfa-tocoferol lag phase y muerte por EC
Johns Hopkins University 10 25.802 adultos Niveles en plasma de carotenoides y VE entre bajos niveles séricos de carotenoides y riesgo de IAM
VE: vitamina E; EC: enfermedad coronaria; BC: beta-caroteno; VC: vitamina C; AOX: antioxidantes

Estudios prospectivos
    Los estudios de tipo prospectivo (cohort studies), son aquéllos en los cuales la población enrolada se divide en quintilos según una variable, y es observada durante un período de tiempo en espera de la eventual aparición de un evento. En la Tabla 2 se presentan cuatro trabajos, en los que la variable fué la ingesta de vitaminas (baja o alta), y el evento fué el desarrollo de enfermedad coronaria. En el primer quintilo se enrolaron los participantes de menor ingesta de antioxidantes y en el quinto quintilo los de mayor ingesta. Esta distribución fué realizada en todos los estudios sobre la base de exhaustivos cuestionarios higiénico-dietéticos. El valor del riesgo relativo (RR) del primer quintilo equivale a 1; por lo tanto, si el quinto quintilo presenta un RR de 0.60%, significa que existe una reducción del 40% en el riesgo de aparición del evento.

Tabla 2. Correlación entre la ingesta de antioxidantes y el riesgo de patología cardiovascular. Estudios prospectivos

Estudio Participantes Métodos riesgo relativo Resultados (expresados en RR entre 5º y 1º quintilo)
Nurses’ Health Study 11 87.245 US enfermeras Ingesta de VE dividida en quintilos RR de 0.66% (38% menor)
SEGUIMIENTO 8 AÑOS
Health Professionals 12 39.910 hombres
de 40 a75
Ingesta de VE y C dividida en quintilos RR de 0.63% para VE
SEGUIMIENTO 4 AÑOS
Iowa Women’s Health Study 13

años 34.486
mujeres sanas postmenopáusicas

Ingesta de VA, E, y C dividida en quintilos RR de 0.38% para la VE
SEGUIMIENTO 8 AÑOS
Studies of the Elderly 14 11.178 personas mayores de 67 Ingesta de VE y C dividida en quintilos RR de 0.53% para la VE
VE: vitamina E; EC: enfermedad coronaria; BC: beta-caroteno; VC: vitamina C; AOX: antioxidantes

Estudios aleatorios, prospectivos y doble ciego
    Estos estudios representan los más completos seguimientos epidemiológicos, así como los de mayor rigor científico por su bajo margen de error. Uno de los primeros trabajos de este tipo fue el estudio ATBC (Alpha tocopherol, Beta Carotene Cáncer Prevention Trial) 15, dirigido, esencialmente, hacia el cáncer de pulmón en fumadores crónicos. Este trabajo también orientó otras líneas de investigación, una de las cuales se refirió a la enfermedad coronaria, en la que se observó que la vitamina E produjo un efecto beneficioso en dicha patología. La diferencia no fue estadísticamente significativa en este aspecto pero, teniendo en cuenta que se trataba de una población fumadora y que la dosis de VE era baja (50 mg diarios), los resultados se consideraron promisorios.
    En estudios posteriores, que se describen a continuación, se demostró que, para torcer la curva de riesgo de enfermedad coronaria en la prevención, tanto primaria como secundaria, de esta patología, se requieren dosis superiores a los 200 mg.

Estudio de la Universidad de Hirosaki en Japón 16
    Se enrolaron en este trabajo 161 personas sanas de ambos sexos, entre 40 y 56 años. Se los dividió en un grupo placebo (GP) y un grupo VE (GVE) de 100 mg diarios. Se realizaron, semestralmente, controles clínicos de laboratorio y electrocardiográficos, hasta completar un período de 6 años; 11 individuos fueron excluidos en el curso del seguimiento. Un total de 7 personas dentro del GP desarrollaron patología coronaria, mientras que en el GVE no se produjo ningún caso (p<0.02).

Cholesterol Lowering Atherosclerotic Study (CLAS) 17
    Este estudio derivó 156 pacientes que habían sido sometidos a cinecoronariografía y posterior cirugía de revascularización miocárdica. Los participantes fueron divididos en 5 subgrupos en función del grado de ingesta diaria de vitamina E y de vitamina C, a saber:

• placebo
• más de 100 UI de VE
• menos de 100 UI de VE
• más de 250 UI de vitamina C
• menos de 250 UI de vitamina C

    Al término de 2 años se efectuó una segunda cinecoronariografía, y para evaluar las variaciones de calibre arterial se utilizó un programa computarizado: las coronarias fueron segmentadas en forma convencional, obteniéndose el promedio de obstrucción de las tres mejores imágenes de cada segmento. Se consideraron como cambios importantes los que variaron en más del 50%.
    El grupo de pacientes que recibió una dosis de vitamina E superior a las 100 UI, demostró menor progresión de patología coronaria que los cuatro grupos restantes (p=0.01).
    Es importante destacar que las lesiones que menos progresaron fueron las pequeñas y moderadas, que son las principales responsables del accidente de placa con producción de cuadros agudos o inestables.

El estudio CHAOS
    El Cambridge Heart Antioxidant Study (CHAOS) 18, analizó 2.000 pacientes con enfermedad coronaria comprobada por la clínica y por coronariografía, divididos en un grupo placebo y un grupo vitamina E; éste último recibió entre 400 y 800 mg diarios de VE durante un período de un año. Comparado con el grupo placebo, el grupo que recibió VE redujo en forma significativa la incidencia de eventos cardiovasculares (p=0,015) y altamente significativa respecto del infarto de miocardio (p=0,0001). En relación con la incidencia de muerte por IAM, las diferencias no fueron significativas.

¿Cuál es la dosis adecuada de vitamina E en la prevención de las patologías cardiovasculares?
   Como ya se destacó en la introducción de este artículo, la modificación oxidativa de la proteína de baja densidad (LDL), es considerada como un mecanismo inicial en la formación de la placa ateromatosa. Asimismo, el alfa-tocoferol, o VE, constituye el antioxidante lipofílico predominante en la LDL. Los trabajos aquí presentados han evidenciado la efectividad de los antioxidantes, particularmente la VE, en la prevención de las patologías cardiovasculares de origen arteriosclerótico.
    Los resultados de estudios anteriores sugieren que, para obtener una prolongación significativa del tiempo de oxidación del LDL (lag phase), se requieren dosis diarias de 400 UI de VE durante 8 semanas. Aparentemente, por debajo de esta cantidad no se lograron efectos importantes sobre la protección de la LDL.
    Recientemente Fuller y col. 19, evaluaron el efecto de dosis progresivas de VE (400, 800 y 1200 UI/día), sobre la oxidación catalizada por cobre de la LDL durante 8 semanas. Cada uno de los tres grupos estaba constituido por ocho personas distribuidas en forma aleatoria. Se obtuvieron muestras de sangre en condiciones basales y al término del tratamiento. En ellas se determinó:

• perfil lipídico
• nivel plasmático de VE, vitamina C y beta-caroteno
• oxidación de la LDL, medida por la cantidad de dienos conjugados y el malondialdehido, ambos productos de la peroxidación lipídica.

    No hubo diferencias significativas en los tres grupos referentes a edad, sexo, superficie corporal, perfil lipídico, tiempo de oxidación de la LDL y estado antioxidante.
    En la Tabla 3 se detallan las variaciones de los valores de concentración de la VE en la LDL y del tiempo de oxidación de la LDL según las distintas dosis de VE.
    Se puede observar un aumento progresivo de la concentración de VE en la LDL, y esta variación redunda en un mayor grado de protección de la lipoproteína, lo cual es expresado por la prolongación del tiempo de oxidación del LDL o lag phase. Cabe destacar, sin embargo, que las grandes variaciones en el error estándar de la media para los valores de la concentración de VE en la LDL no permiten obtener diferencias estadísticamente significativas.

Tabla 3. Variaciones entre el valor basal y a las 8 semanas en los valores de concentración de la VE en la LDL y del tiempo de oxidación de la LDL según las distintas dosis de VE

Dosis diaria de VE
  400 UI 1200 UI 800 UI
  Basal Final Basal Final Basal Final
Concentración de VE
en la LDL (nmol/mg prot.)
8±1 14±4 7.3±3 18±12 8±3 22±12
Tiempo de oxidación
de la LDL (minutos)
83±7 104±19 89±13 143±66 81±10 139±35

    Para el tiempo de oxidación de la LDL las diferencias entre 400, 800 y 1200 UI, en cambio, fueron estadísticamente significativas. Estos valores, extrapolados en porcentaje, se esquematizan en la Figura 1

Ampliar Imagen Figura 1
Incremento porcentual respecto de los valores basales de la concentración de la VE (CVE) en la LDL y del tiempo de oxidación de la LDL ante 400, 800 y 1200 UI de VE.

    Las conclusiones de esta investigación, así como las de los estudios epidemiológicos, expresan que dosis de entre 100 y 400 UI de VE diaria serían efectivas para reducir la incidencia de enfermedad coronaria en sujetos sanos. En personas que han tenido un evento mayor de patología coronaria (IAM, cirugía de revascularización, angioplastia o síntomas de enfermedad coronaria), se requieren dosis que reduzcan el tiempo de oxidación del la LDL en forma efectiva. Estas dosis oscilarían entre 400 y 1000 mg de VE diarias.

Palabras clave: antioxidantes, arteriosclerosis, carotenoides, enfermedad coronaria, infarto de miocardio, LDL, lipoperoxidación, vitamina E, vitamina C

Key words: antioxidants, carotenoids, coronary heart disease, lipid peroxidation, LDL, myocardial infarction, vitamin E, vitamin C   

Resumen
De acuerdo con la hipótesis oxidativa de la arteriosclerosis, el LDL oxidado juega un papel clave. Una mínima lesión orgánica o funcional del endotelio, permite la acumulación de LDL que ingresa al espacio subendotelial generando radicales libres que producen un estado de oxidación mínima en la LDL. En varias etapas se transforma en LDL altamente oxidado (oLDL), que presenta importantes cambios fisicoquímicos que estimulan a los monocitos y llevan a la formación de células espumosas. Cinco estudios de corte o prevalencia que abarcan poblaciones entre 200 y 2000 participantes mostraron una correlación inversa entre los niveles plasmáticos de antioxidantes y el riesgo de enfermedad coronaria o muerte por infarto de miocardio. Cuatro estudios prospectivos, también con grandes grupos poblacionales, mostraron un riesgo relativo entre 0.35 y 0.65 en los sujetos con alta ingesta de antioxidantes comparados con los de menor quintilo. Finalmente, tres estudios doble ciego aleatorios confirman el beneficio de la suplementación con antioxidantes, particularmente la vitamina E. Se discute en este artículo la dosis adecuada de vitamina E, en la prevención de patología coronaria.

Referencias científicas:

1. Berliner JA, Navab M, Fogelman AM, Frank JS, Demer LL, Edwards PA, Watson AD, Lusis AJ: Atherosclerosis: Basic Mechanisms. Oxidation, inflammation and genetics. Circulation 1995; 91: 2488-2496.

2. Esterbauer H, Gebicki G, Puhl H, Jurgens G: The role of lipid peroxidation and antioxidants in oxidative modification of LDL. Free Radic Biol Med 1992; 13: 341-390.

3. Berliner JA, Navab M, Fogek¡lman AM, y col.: Atherosclerosis basic mechanisms. Oxidation, inflammation and genetics. Circulation 1995; 91: 2488-2496.

4. Diaz MN, Frei B, Vita JA, y col.: Antioxidants and atherosclerotic heart disease. New Engl J Med 1997; 337: 408-416.

5. Salonen JT, Yla-Herttuala S, Yamamoto R, y col.: Autoantibody against oxidized LDL and progression of carotid atherosclerosis. Lancet 1992; 339: 883-887.

6. Gey FK, Puska P, Jordan P, Moser UK: Inverse correlation between plasma vitamin E and mortality from ischemic heart disease in cross-cultural epidemiology. Am J Clin Nutr 1991; 53: 326S-334S.

7. Riemersma RA, Wood DA, Macintyre CCA, Elton RA, Gey KF, Oliver MF: Risk of angina pectoris and plasma concentrations of vitamins A, C, and E and carotene. Lancet 1991; 337: 1-5.

8. Kritchevsky SB, Shimakawa T, Tell GS, Dennis B, Carpenter M, Eckfeldt JH, Peacher-Ryan H, Heiss G: Dietary antioxidants and carotid artery wall thickness. The ARIC study. Circulation 1995; 92: 2142-2150.

9. Kristenson M, Zieden B, Kicinskiene Z, Elinder LS, Bergdahl B, Elwing B, Abaravicius A, Razinkoviene L, Calkauskas H, Olsson AG: Antioxidant state and mortality from coronary heart disease in Lithuanian and Swedish men: concomitant cross sectional study of men aged 50. British Med J 1997; 344: 629-633.

10. Street DA, Comstock GW, Salkeld RM, Schuep W, Klag MJ: Serum antioxidants and myocardial infarction. Circulation 1994; 90: 1154-1161.

11. Stampfer MJ, Henneckens CH, Manson JE, Colditz GA, Rosner B, Willett WC: Vitamin E consumption and the risk of coronary heart disease in women. N Engl J Med 1993; 328: 1444-1449.

12. Rimm EB, Stampfer MJ, Ascherio A, Giovannucci E, Golditz GA, Willett WC: Vitamin E consumption and the risk of coronary heart disease in men. New Engl J Med 1993; 328: 1450-1456.

13. Kushi LH, Folsom AR, Prineas RJ, Mink PJ, Wu Y, Bostick RM: Dietary antioxidant vitamins and death from coronary heart disease in postmenopausal women. New Engl J Med 1996; 334: 1156-1162.

14. Losonczy KG, Harris TB, Havlik RJ: Vitamin E and vitamin C supplement use and risk of all-cause and coronary heart disease mortality in older persons: the Established Populations for Epidemiologic Studies of the Elderly. Am J Clin Nutr 1996; 64: 190-196.

15. The effect of vitamin E and beta carotene on the incidence of lung cancer and other cancers in male smokers. New Engl J Med 1994; 330: 1029-1035.

16. Takamatsu S, Takamatsu M, Satoh K, y col.: Effects on health of dietary supplementation with 100 mg d-alpha-tocopheryl acetate, daily for 6 years. J Internal Med Res 1995; 23: 342-357.

17. Hodis HN, Mack WJ, LaBree L, y col.: Serial coronary angiographic evidence that antioxidant vitamin intake reduces progression of coronary artery atherosclerosis. JAMA 1995; 273: 1849-1854.

18. Stephens NG, Parsons AM, Schofield PM, y col.: Randomized controlled trial of vitamin E in patients with coronary disease: Cambridge Heart Antioxidant Study (CHAOS). Lancet 1996; 347: 781-786.

19. Fuller CJ, Huet B, Jialal I. Effects of increasing doses of alpha tocopherol in providing protection of low density lipoprotein from oxidation. Am J Cardiol 1998; 81: 231-233

 

"Organo de Difusión del South American Group for Free Radical Research"